domingo, 21 de febrero de 2010

Olfato para lo fantástico

Lo fantástico puede definirse como el momento de incertidumbre en una narración. Esto consiste en el instante en que el lector duda acerca de lo narrado; duda si es real dentro de la ficción, o una ficción en la ficción, o un sin número de posibilidades que dependen de la narración. Todorov dijo alguna vez que lo fantástico es la vacilación experimentada por un ser que no conoce más que las leyes naturales, frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural. Necesita que el lector vacile, no sólo los personajes. Es aquí donde se produce la transgresión en el orden del discurso, pues lo fantástico requiere que haya un quiebre, un desajuste, y a partir de ese desajuste se da la incertidumbre y la vacilación.

Para entender lo fantástico en la literatura usaremos de ejemplo el cuento de Gogol, “La nariz”. La vacilación sucede casi al inicio y se extiende hasta al final, sin detenerse. El lector debe acoplarse a la extraña realidad ficcional de que alguien ha perdido su nariz y que ésta ha vuelto repentinamente a su rostro después de haber estado en el pan de un barbero. El lector tiene que decidir: o entrar en el pacto ficcional y asumir que esto de verdad está sucediendo, o sentirse engañado por el narrador de forma temporal y esperar a que en algún momento se desarrolle una explicación lógica y verosímil de los hechos. Sin embargo, tras unos cuantos párrafos, el lector se introduce en la realidad ficcional y acepta que una nariz está perdida. Lo mismo sucede con los personajes, quienes se asombran del hecho pero no se espantan; es más, se acoplan rápidamente a esta nueva realidad. La incertidumbre se encuentra en no entender cómo pudo haber sucedido tal cosa, ¿cómo puede esto ser verosímil? Y sin embargo, dentro de la ficción, lo es.

El absurdo y el sinsentido son el principio y el final, punto de partida y resultado. El mayor Kovaliov pierde su nariz, Gregorio Samsa se convierte en escarabajo, y no hay respuesta racional a estos acontecimientos. No obstante, ambos personajes forman parte de un entorno real, de un tiempo concreto, y repentinamente se encuentran ante lo inexplicable, ante el inevitable aprendizaje del sinsentido que aumenta gradualmente su intensidad tras cada contratiempo.


Y ahora, una lista de cuentos fantásticos del siglo XX, escritos por latinoamericanos:

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